Ciudad de Guatemala, 30 jul (AGN).- Hay sueños que nacen en un tatami. Otros comienzan frente a un televisor viendo a los héroes de una caricatura. La historia de Allan Maldonado inició con Dragon Ball, cuando apenas tenía cuatro años y sus padres decidieron llevarlo a la Federación Nacional de Karate al descubrir la pasión que sentía por las artes marciales. Lo que parecía un simple pasatiempo terminó convirtiéndose en una carrera llena de medallas, sacrificios y momentos inolvidables para Guatemala. Hoy, el bicampeón centroamericano y del Caribe vuelve a levantar la mirada con un objetivo claro: conquistar el tricampeonato en Santo Domingo 2026.
Orgullo de Representar: Allan Maldonado va por el tricampeonato en Santo Domingo 2026
Su clasificación llegó este mismo año durante el torneo clasificatorio celebrado en Santo Domingo, donde enfrentó a rivales de Cuba, Venezuela y Barbados, considerado uno de los grupos más exigentes del evento. Después de un proceso de regreso a su mejor nivel, ese resultado representó mucho más que un boleto a los Juegos.
Me ha costado regresar, pero en ese campeonato todo salió bien. Me sentí muy bien y confirmé que podía volver a competir al máximo nivel.
El camino estuvo marcado por campeonatos nacionales, intensas jornadas de entrenamiento y competencias internacionales, como una gira en Texas, que formaron parte de la preparación para afrontar sus terceros Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Desde su debut internacional en los Juegos Bolivarianos de Santa Marta 2017, Allan ha construido un palmarés que lo coloca entre los mejores karatecas del continente. Ha conquistado dos medallas de bronce en Juegos Panamericanos, es bicampeón de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, campeón y subcampeón bolivariano, medallista panamericano, cinco veces campeón centroamericano y del Caribe y ocho veces campeón nacional.
Sin embargo, mantenerse en la élite también exige reinventarse constantemente.
El mayor reto ha sido mantenerme entre los mejores. Siempre aparecen nuevas generaciones y nuevos talentos, pero la experiencia también cuenta. La clave ha sido la constancia para seguir dando resultados desde 2017 hasta hoy.
Detrás de cada combate también está el respaldo incondicional de su familia. Sus padres son sus mayores seguidores y su hermana se ha convertido en una motivación permanente para continuar luchando por cada objetivo.
Allan Maldonado y el orgullo de representar a Guatemala
Vestir el uniforme azul y blanco representa mucho más que competir.
Amo a Guatemala. Es un honor representar a mi país y demostrarle al mundo que aquí también hay talento, esfuerzo y muchas historias positivas que contar.
Ahora, el desafío es claro: convertirse en tricampeón de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Y mientras persigue ese nuevo capítulo en su historia, también deja un mensaje para quienes sueñan con seguir sus pasos.
Que se la crean. El camino no siempre será fácil, pero con trabajo, disciplina y entrega los sueños sí se cumplen. Uno debe estar preparado para cuando llegue la oportunidad.
Porque para Allan Maldonado, representar a Guatemala nunca ha sido únicamente competir. Ha sido demostrar que la pasión, la perseverancia y el orgullo por el azul y blanco pueden convertir el sueño de un niño inspirado por un héroe de anime en una inspiración para todo un país.
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