Ciudad de Guatemala, 16 sep. (AGN).-La disminución de las lluvias durante este año comienza a generar efectos en la producción agrícola, principalmente entre las familias que dependen de sus propios cultivos para alimentarse. Ante este escenario, el Gobierno de Guatemala anunció la puesta en marcha de un plan de acción para atender a los hogares afectados y reducir el riesgo de desabastecimiento.
Durante La Ronda, el presidente Bernardo Arévalo explicó que la estrategia se trabajará en distintas fases y con la participación de los ministerios correspondientes.
Liberamos ya cuatro contingentes de granos básicos con arancel cero, esto quiere decir que está ingresando más frijol, maíz amarillo, más maíz blanco sin pagar impuestos, a fin de que se garantice el abastecimiento de estos granos.
Además, con ello se evita el aumento de precios en estos granos básicos, esto en coordinación con el ministerio de Economía y de Agricultura, Ganadería y Alimentación.
Inicia La Ronda, liderada por el presidente @BArevalodeLeon. Durante la misma se abordarán temas relacionados con desarrollo, economía, combustibles y agricultura, con el objetivo de dar seguimiento a las acciones del Ejecutivo en estos sectores.@AGN_noticias pic.twitter.com/rJGYPBdYB4
— Lincy Rodriguez (@LincyRodriguezg) September 16, 2026
La estrategia
Como parte de las primeras medidas, el Gobierno informó que ya fueron liberados cuatro contingentes de granos básicos con arancel cero, permitiendo el ingreso de frijol, maíz amarillo y maíz blanco sin pagar impuestos de importación.
La medida busca reforzar el abastecimiento disponible en el mercado nacional y reducir el riesgo de que una menor producción genere presiones sobre los precios de estos alimentos.
El Ministerio de Economía mantiene mecanismos de contingentes arancelarios para granos básicos como maíz blanco, maíz amarillo y frijol negro, entre otros productos, como herramienta para complementar la producción nacional y atender posibles escenarios de desabastecimiento.
Un plan frente a la crisis climática
El mandatario señaló que la prioridad inicial es garantizar que las familias afectadas por la pérdida de cosechas puedan contar con alimentos.
Lo primero es lo primero y es la alimentación de las familias porque la disminución de la lluvia afecta de mayor manera a quienes se alimentan de lo que siembran.
La estrategia parte de los efectos que la irregularidad de las lluvias está provocando en los cultivos y busca concentrar los esfuerzos en las comunidades con mayores afectaciones.
🌽 LA SEQUÍA YA ESTÁ GOLPEANDO AL CAMPO GUATEMALTECO
El cambio climático no es una amenaza del futuro: sus efectos ya están golpeando a las familias campesinas. La sequía, la canícula prolongada y la irregularidad de las lluvias están afectando directamente la producción de… pic.twitter.com/pjyAwt3Rcu
— CCDA Guatemala (@ccdaoficialgt) September 16, 2026
Tres componentes para responder al impacto
El plan contempla tres componentes: asegurar la alimentación de las familias que perdieron parte de sus cosechas; movilizar asistencia para fortalecer la productividad de las familias campesinas, y desarrollar programas para mejorar el manejo de los suelos y el aprovechamiento del agua de lluvia.
Este último componente busca reducir la vulnerabilidad de las comunidades ante nuevos períodos de sequía y fortalecer las capacidades productivas de las familias en el mediano y largo plazo.
Desarrollar los programas para transformar el manejo de suelos y lluvia, de manera de volvernos menos vulnerables a las sequías que pueden venir el año entrante o después.
Atención a las familias más afectadas
La primera fase del plan estará enfocada en las familias que enfrentan pérdidas en sus cultivos y, por consecuencia, una menor disponibilidad de alimentos.
El Presidente explicó que el impacto de la reducción de lluvias no es igual para todos los hogares y que quienes producen sus propios alimentos enfrentan una mayor exposición ante la pérdida de cosechas.
La respuesta contempla entonces combinar atención inmediata con acciones para fortalecer la producción y preparar a las comunidades frente a futuros períodos de menor disponibilidad de agua.
Con estas medidas, el Gobierno busca responder a los efectos actuales de la disminución de lluvias y, al mismo tiempo, avanzar hacia prácticas agrícolas que permitan a las familias reducir su vulnerabilidad ante nuevos eventos climáticos.
Lea también:
sa/ bl / dm













