Ciudad de Guatemala, 1 mar (AGN).- No hay duda de que en Guatemala el deporte es parte de nuestra identidad. Nos define, nos une y nos llena de orgullo cada vez que uno de los nuestros se enfunda los colores azul y blanco para representar al país más allá de nuestras fronteras. En el marco del Día Internacional de la Mujer conoceremos la historia de Joana Blas, una joven de 22 años que ya comenzó a escribir su nombre con letras firmes en la historia deportiva del país.
Dentro de la cancha tiene carácter, disciplina y determinación; referente del frontón y del frontball, compite sin miedo y con la convicción de poner el nombre de Guatemala en lo más alto. Pero fuera de ella es una mujer soñadora, auténtica y con metas claras. Joana no solo juega, inspira; no solo compite, construye legado, siempre respaldada por el apoyo incondicional de su familia.
Así lo expresa la deportista:
Las mujeres deportistas estamos cambiando la historia del país. Cada vez nos hacemos escuchar gracias a nuestros logros. Estamos demostrando que somos capaces de alcanzar todo lo que nos proponemos.
Posiciones de la tabla acumulada de la Liga Nacional de Guatemala
Día Internacional de la Mujer 2026
Cuando hablamos de deporte, muchos nombres vienen a la mente, pero el frontón pocas veces aparece en la conversación. Es una disciplina poco mediática, distinta, pero que se vive con intensidad absoluta. La misión es clara: golpear la pelota contra la pared con precisión y carácter, ya sea con raqueta o, en el caso del frontball, con el puño.
Joana cuenta que encontró su camino en esta disciplina a finales de 2021, con apenas 17 años, motivada por su hermano mayor y su papá:
Me inicié en el frontón gracias a mi hermano y a mi papá. Ellos fueron quienes insistieron, hasta que finalmente decidí dar el paso y comenzar mi carrera deportiva. En el camino encontré comentarios que intentaron desmotivarme, pero entendí que los malos comentarios siempre van a existir. La diferencia está en cómo los asumes: o te frenan o se convierten en gasolina para seguir luchando por tus sueños. Yo decidí que me impulsaran.
Hoy, además de ser atleta de alto rendimiento, Joana cursa su último año de Ingeniería Química, una combinación que exige mente fría y corazón fuerte. Entre exámenes, responsabilidades y competencias, el deporte se convirtió también en su escape, en ese espacio en el que transforma la presión en energía.
Así lo describe la atleta:
Ser atleta implica sacrificios que muchos no ven, pero también regala experiencias irrepetibles: viajes, competencias, conferencias y la oportunidad de conocer personas que marcan tu vida.
Sus resultados respaldan su proceso. Además de múltiples títulos nacionales, hizo historia al convertirse en la primera mujer guatemalteca en competir en frontball en los Juegos Panamericanos de Santiago 2023.
Acerca de ese logro, Joana dice:
Fue una experiencia única. Mi primera participación en el ciclo olímpico y un logro enorme para mi carrera deportiva.
La mujer en el deporte guatemalteco
A pesar de los momentos emocionalmente difíciles, tanto dentro como fuera de la cancha, Joana encontró en la adversidad una razón más para seguir. La motiva inspirar a más personas y demostrar que los límites muchas veces solo existen en la mente:
Me describiría como una atleta muy disciplinada. Me gusta motivar a las personas, invitar a que se muevan, que se sumen al deporte y consigan mayores logros.
Ser mujer y representar a Guatemala es, para ella, un orgullo inmenso:
Mi carrera está rompiendo estereotipos. La modalidad que practico se juega con la mano y muchas veces me dicen que qué raro que una mujer haga un deporte tan complicado. Incluso he escuchado comentarios como: ‘¿Eso también lo juegan las mujeres?’. Lejos de desmotivarme, me confirma que voy por el buen camino.
Actualmente es la única mujer en Guatemala que practica esta modalidad, y solo ese hecho ya marca un precedente.
En las vísperas del Día Internacional de la Mujer y con apenas 22 años, Joana Blas eleva su voz por aquellas niñas que crecieron escuchando que no podían:
Mi mensaje para las mujeres y niñas de Guatemala es que nunca se den por vencidas. Nunca es tarde para iniciar lo que te apasiona. Con disciplina y motivación, todo es posible. A los padres les diría que apoyen a sus hijas, que las acerquen al deporte. No sabemos qué niña puede convertirse en la próxima leyenda del país.
Aunque tiene una larga carrera por delante, Blas tiene un sueño claro, seguir creciendo, inspirando y darle más medallas a Guatemala. Pero más allá de los podios, su meta es dejar huella:
Quiero que me recuerden como alguien que nunca se rindió. En el deporte, la base siempre serán los valores. Una medalla sin valores es un logro a medias. No hay que creerse más que nadie por ganar. Y nunca crean que hay deportes ‘para hombres’ o ‘para mujeres’. Somos igual de capaces.
Así, paso a paso, Joana Blas no solo compite: abre camino. Y lo hace convencida de que los sueños, cuando se trabajan con disciplina y valores, sí se cumplen.
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