Ciudad de Guatemala, 17 sept (AGN).- El alza en los precios de los combustibles es una conversación a nivel global, pero Guatemala entra en un dilema importante para solucionar esta crisis: ¿es mejor aplicar un subsidio? ¿o la solución ideal es retirar los impuestos a los combustibles?
La guerra entre Medio Oriente y Estados Unidos deja secuelas graves en países que nada tienen que ver con el conflicto, por ello, los gobiernos implementan soluciones rápidas para mitigar el costo de los combustibles en los bolsillos de sus ciudadanos.
Actualmente, el Organismo Ejecutivo en Guatemala impulsa el Decreto 21-2026, iniciativa que fija precios límite en los precios finales de las gasolinas y el diésel en las estaciones de servicio.
Hugo Maúl, presidente del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), explica como esta modalidad de subsidio impactaría en la economía guatemalteca.
Una decisión complicada de revertir
Ante las demandas de diversos actores de quitar los impuestos a los combustibles, Hugo Maúl declaró que esta es una solución fácil de tomar, pero profundamente complicada de revertir, pues con ello se desestructura un sistema que ya funciona y que, en el futuro, cuando la crisis ceda no será tan sencillo de reestablecer.
Pero ¿por qué no? Maúl explicó que, al implementar este mecanismo, se crean intereses que dificultan que este impuesto se vuelva a aplicar.
Durante una entrevista, el economista aseveró:
Los intereses que se crean después de la eliminación de un impuesto son poderosísimos y lo más seguro es que se quita y difícilmente se vuelve a poner.
En este sentido, reiteró también que, al quitar los impuestos de ciertos productos, se crea una cadena de intereses para quitarle los impuestos a más y más productos, lo que atenta contra la base de recaudación del país.
Disminución de los fondos públicos
Además, afirmó que los ingresos que provienen de impuestos ya tienen un destino específico de gastos que financiar, y que, si se deja de recibir, se crean deficiencias en los servicios públicos.
Específicamente, si se retira el Impuesto de Distribución de Petróleo, se afecta directamente a la creación de la Dirección de Proyectos Viales Prioritarios (DIPP) por el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV).
Por otro lado, subrayó que con los precios que actualmente alcanzan los combustibles, quitar los impuestos no sería una solución realmente eficiente, sino que, además, se tendría que implementar un subsidio.
Al final también es una es un alivio muy temporal y limitado porque si digamos el diésel llegaría a estar a 50 quetzales en la bomba quitando los impuestos bajaría como a 40, o sea que no alcanza. Encima de eso habría que poner un subsidio.
Así lo afirmó Maúl, destacando que, pese a que actores externos proponen esta solución como la ideal, repercutiría profundamente en la economía de Guatemala.
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