Retalhuleu, 21 (AGN). – La pista de aterrizaje El Olimpo, en San Francisco Zapotitlán, Retalhuleu volvió a operar como punto clave de abastecimiento tras una intervención táctica desarrollada durante el ejercicio Puente Aéreo Rapaz 2026.
El escenario, basado en una cadena de sismos que dejó comunidades incomunicadas, puso a prueba la reacción de fuerzas militares y entidades de apoyo ante el colapso de infraestructura y el surgimiento de focos de inestabilidad social.
Un pelotón de paracaidistas fue desplegado mediante salto de infiltración para retomar el control del área, luego de que grupos de delincuencia común aprovecharan la interrupción de servicios y la falta de acceso para ocupar la pista.
La acción permitió asegurar el espacio y convertirlo en un punto logístico para el ingreso de asistencia humanitaria.
Salto en la pista
El Mayor de Infantería Francisco García, al frente de la Escuela Militar de Paracaidismo, explicó que la operación respondió a la necesidad de restablecer condiciones mínimas de seguridad en un entorno adverso.
Se realizó un salto de infiltración en la pista El Olimpo con el objetivo de recuperar y expulsar a la delincuencia que había tomado el control de la infraestructura. Una vez asegurada, se estableció como puente aéreo para facilitar el traslado de ayuda humanitaria hacia las comunidades afectadas, afirmó.
García añadió que la magnitud del salto fue de un pelotón, que logró tomar el control de la estructura y garantizar las condiciones para continuar con las operaciones aéreas.
La jornada también incluyó la participación de unidades de infantería y la articulación con la Policía Nacional Civil, que dentro del ejercicio asumió tareas de identificación y contención de amenazas, reforzando el componente interinstitucional que caracteriza este tipo de simulaciones.
Desde el Comando Aéreo del Sur, su comandante, el coronel de aviación Marvin Villatoro Molina, señaló que el ejercicio se desarrolla sobre una línea de eventos encadenados que reflejan escenarios reales. Estamos trabajando sobre una simulación de emergencia nacional provocada por una serie de sismos que generaron desbordamiento de ríos, estructuras colapsadas y comunidades incomunicadas. En ese contexto, también surge la delincuencia común, lo que obliga a una respuesta integral, explicó.
Rol determinante
El oficial destacó que fue necesaria la intervención de fuerzas especiales para garantizar el control de puntos estratégicos. Hubo necesidad de hacer uso de fuerzas especiales, con brigadas de paracaidistas, para la reinserción de tropas en infraestructura crítica. También se contó con el apoyo de la Cuarta Brigada de Infantería y la coordinación con la Policía Nacional Civil para la identificación de los actores involucrados dentro del ejercicio, indicó.
Destacó el papel de las aeronaves dentro de la operación. El nombre de puente aéreo responde al uso de aeronaves para insertar tropas, mantener la comunicación y trasladar ayuda. Este tipo de ejercicios demuestra la importancia del trabajo en equipo, la disciplina y el compromiso de servir a la población, puntualizó.
A lo largo de la operación, las aeronaves cumplieron un rol determinante, no solo para el traslado de tropas, sino también para sostener la comunicación y facilitar la coordinación entre las distintas unidades en terreno, especialmente en áreas donde las rutas terrestres quedaron inhabilitadas.
El ejercicio deja ver la importancia de anticiparse a contextos complejos, donde la respuesta no depende de una sola institución, sino de la capacidad de integración, disciplina operativa y toma de decisiones en escenarios cambiantes.
Las acciones continuarán en los próximos días con nuevas fases orientadas a la atención de la emergencia simulada, incluyendo rescate, evacuación y distribución de ayuda, con el objetivo de fortalecer la preparación ante eventos que demandan respuestas inmediatas y coordinadas.
Por Gobernación Departamental de Retalhuleu
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