Ciudad de Guatemala, 26 oct. (AGN).- Más de 294 mil personas mayores de escasos recursos reciben actualmente un aporte económico mensual de 500 quetzales en Guatemala, según los registros de septiembre de 2026 del Programa de Aporte Económico del Adulto Mayor (PAM). Esta contribución está destinada a apoyar a personas que enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades básicas durante la vejez.
La iniciativa, administrada por el Ministerio de Trabajo y Previsión Social (Mintrab), ha ampliado su cobertura: pasó de 108 mil 953 beneficiarios en diciembre de 2020 a 294 mil 858 en septiembre de 2026, un incremento de mas de 185 mil personas.
La nómina del programa pasó de 108 mil 953 beneficiarios en diciembre de 2020 a 294 mil 858 en septiembre de 2026. / Fuente: Mintrab.
De acuerdo con los registros oficiales, durante septiembre de este año se destinaron 147 millones 429 mil quetzales al pago de los aportes económicos, distribuidos entre beneficiarios de los 22 departamentos.
Para 2026, el programa cuenta con un presupuesto total de mil 813 millones 993 mil 518 quetzales, de los cuales más de mil 767 millones están destinados específicamente a las contribuciones económicas.
En septiembre de 2026, el pago a 294 mil 858 beneficiarios representó un desembolso de 147 millones 429 mil quetzales. / Fuente: Mintrab.
Estas cifras reflejan la dimensión de una iniciativa que busca brindar respaldo a un sector de la población que, debido a su edad y condiciones económicas, puede enfrentar mayores dificultades para generar ingresos.
Sin embargo, más allá de los recursos asignados y las estadísticas, el significado de este apoyo también se encuentra en las historias de quienes, después de años de trabajo y largas esperas, encuentran en el aporte mensual una oportunidad para afrontar sus necesidades cotidianas.
Una cobertura que ha crecido en los últimos años
El Programa de Aporte Económico del Adulto Mayor (PAM) ha registrado un aumento en la cantidad de personas incorporadas a su nómina.
Según los datos proporcionados por el Mintrab, al cierre de 2022 se contabilizaban 145 mil 853 beneficiarios, cifra que ascendió a 212 mil 102 en diciembre de 2023. Para finales de 2024, el registro alcanzó las 215 mil 972 personas, mientras que en diciembre de 2025 llegó a 288 mil 891.
La ampliación fue particularmente marcada durante 2025, cuando la cantidad de beneficiarios aumentó en más de 72 mil personas.
El programa registró 215 mil 972 beneficiarios en diciembre de 2024 y 288 mil 891 en diciembre de 2025. / Fuente: Mintrab.
En 2026 también se registran nuevas incorporaciones, según el informe de la Dirección del Programa de Aporte Económico del Adulto Mayor.
El informe agrupa 124 mil 796 casos resueltos favorablemente durante los ejercicios fiscales de 2024 a 2026, según el año de solicitud. / Fuente: Mintrab.
La contribución mensual de 500 quetzales puede utilizarse para atender diferentes necesidades, entre ellas la compra de alimentos, medicamentos y otros productos indispensables para la vida diaria.
Aunque este monto no necesariamente cubre la totalidad de los gastos de una persona, representa un respaldo para quienes carecen de ingresos suficientes o encuentran dificultades para trabajar.
Quince años de espera para volver a tener esperanza
Para comprender lo que representa este aporte económico, basta escuchar las experiencias de quienes recientemente recibieron la noticia de su incorporación al programa.
María Beda Méndez Zamora es una de ellas. Durante 15 años mantuvo la esperanza de recibir el beneficio, mientras enfrentaba las dificultades económicas propias de una etapa de la vida en la que ya no puede trabajar.
La noticia llegó acompañada de alegría, pero también de recuerdos dolorosos. Al hablar sobre su situación familiar, doña María no pudo contener las lágrimas al recordar a su único hijo, quien falleció. Desde entonces, ella y su esposo, ambos adultos mayores, afrontan sus necesidades sin el respaldo económico que él les brindaba.
Entre lágrimas, María Beda habló sobre sus necesidades y la pérdida de su único hijo:
María Beda Méndez Zamora explica que el aporte le permitirá comprar medicamentos, tras la pérdida de su único hijo. / Foto: Mintrab.
Para ella, la contribución significa poder comprar medicamentos y alimentos, dos necesidades que se han vuelto cada vez más difíciles de cubrir.
Sobre las necesidades que espera cubrir con la contribución mensual, doña María relató:
Doña María señala que ella y su esposo necesitan apoyo para cubrir sus gastos porque ya no pueden trabajar. / Foto: Mintrab.
Su historia refleja una de las dificultades que enfrentan algunas personas mayores: la imposibilidad de generar ingresos, incluso cuando las necesidades económicas persisten.
Después de tantos años, doña María recibió la noticia que había esperado durante más de una década.
Al referirse a la noticia de su incorporación al programa, manifestó:
Después de 15 años de espera, María Beda Méndez Zamora recibió la noticia de su incorporación al programa. / Foto: Mintrab.
Sus palabras resumen una espera prolongada, durante la cual la esperanza de obtener una ayuda económica permaneció presente a pesar de las dificultades.
La tarjeta recoge estas palabras de María Beda Méndez Zamora: “Ya llegó hasta el fin, Dios me hizo el milagro y el ministerio también”.
El apoyo llega a los 22 departamentos
La cobertura del programa se extiende a todo el territorio nacional, aunque la cantidad de beneficiarios varía entre departamentos.
Al cierre de septiembre de 2026, Alta Verapaz encabezaba los registros con 32 mil 406 beneficiarios, equivalentes al 10.99 % de la nómina nacional.
Le seguían San Marcos, con 22 mil 734 adultos mayores; Huehuetenango, con 22 mil 569; Quiché, con 21 mil 536; y Guatemala, con 19 mil 762.
En conjunto, estos cinco departamentos concentraban 119 mil 7 beneficiarios, aproximadamente el 40 % de la cobertura nacional.
Alta Verapaz registra 32 mil 406 beneficiarios en septiembre de 2026, la mayor cantidad entre los departamentos. / Fuente: Mintrab.
En términos económicos, Alta Verapaz recibió un desembolso de 16 millones 203 mil quetzales en septiembre, mientras que San Marcos registró 11 millones 367 mil quetzales y Huehuetenango, 11 millones 284 mil 500 quetzales.
Estas cifras permiten identificar la distribución territorial del programa y dimensionar los recursos destinados mensualmente a las personas beneficiarias.
Cuando recibir el aporte significa un alivio para el hogar
Las dificultades económicas durante la vejez no siempre se enfrentan de manera individual. En muchos hogares, los gastos de alimentación y medicamentos representan una preocupación compartida entre los adultos mayores.
Esa es la realidad de María Georgina Hernández de Menchú, quien también recibió con alegría la noticia de su incorporación al programa después de una larga espera.
Durante años, doña María Georgina mantuvo la ilusión de ser seleccionada. Sin embargo, al pasar el tiempo sin obtener una respuesta favorable, comenzó a perder la esperanza. Así lo expresó:
Durante años doña Maria Georgina mantuvo la esperanza. /Foto: Andrea González
Según relató, en 2019 recibió una comunicación relacionada con su solicitud que la hizo sentir que nuevamente quedaría fuera del programa.
En su proceso pensó que se quedaría fuera del programa. /Foto: Andrea González
Pese a las dificultades, a través de las gestiones de esta administración, la noticia de su incorporación finalmente llegó y con ella la posibilidad de aliviar algunos de los gastos que comparte con su esposo.
Su sueño se hizo realidad junto a su esposo. /Foto: Andrea González
Para doña María Georgina, el apoyo representa una ayuda importante en su economía familiar, pero también la satisfacción de saber que, después de tantos años, su solicitud obtuvo una respuesta favorable.
Una ayuda importante para su familia. /Foto: Andrea González
Su testimonio también refleja la importancia que tiene para los beneficiarios contar con recursos que les permitan afrontar los gastos de salud, especialmente cuando estos forman parte de sus necesidades habituales.
Un programa que requiere importantes recursos
Para garantizar los aportes mensuales, el programa dispone de una asignación presupuestaria que ha experimentado variaciones durante los últimos ejercicios fiscales.
En 2024, el presupuesto inicial fue de 1,159 millones 900 mil quetzales, mientras que para 2025 la asignación total ascendió a 1,580 millones 19 mil 500 quetzales.
Presupuesto durante 2024. /Foto: MintrabPresupuesto total . /Foto: Mintrab
Durante 2026, el presupuesto total alcanzó los 1 mil 813 millones 993 mil 518 quetzales, después de incorporarse diferentes asignaciones y ampliaciones presupuestarias.
De este monto, 1 mil 767 millones 167 mil 795 quetzales corresponden a los aportes económicos, mientras que 46 millones 825 mil 723 quetzales están destinados al funcionamiento administrativo.
Asignación de aportes económicos /Foto: Mintrab
El informe oficial señala que, hasta el 30 de septiembre, la ejecución acumulada del programa ascendía a 1,353 millones 717 mil 355 quetzales con 60 centavos, equivalente al 76.60 % de avance presupuestario.
De esa cantidad, 1,326 millones 53 mil 900 quetzales correspondían a desembolsos por nómina.
La ejecución del presupuesto. /Foto: Mintrab
Los recursos destinados al programa permiten sostener los pagos mensuales a los beneficiarios incorporados y muestran la dimensión financiera de esta asistencia económica.
La oportunidad de recibir ayuda después de años sin ingresos
Para Juan Ratsam, la incorporación al Programa de Aporte Económico del Adulto Mayor también representa un cambio importante. Según recordó durante una entrevista, presentó su solicitud aproximadamente en 2015, por lo que había permanecido varios años a la espera de recibir el beneficio.
Su situación está marcada por las dificultades para continuar trabajando y obtener los recursos necesarios para cubrir sus gastos cotidianos.
Durante la conversación, explicó que no contar con un empleo significaba también carecer de dinero para atender sus necesidades, por lo que la noticia de su incorporación fue recibida con agradecimiento:
Don Juan agradeció a las autoridades por este apoyo. /Foto: Andrea González
Asimismo, dirigió unas palabras al Ministerio de Trabajo por el apoyo recibido.
Su agradecimiento al Mintrab por impulsar este programa. /Foto: Andrea González
La experiencia de don Juan se suma a las de otros adultos mayores que encuentran en esta contribución una forma de atender parte de sus necesidades cuando ya no cuentan con ingresos provenientes de un trabajo.
El desafío de atender a quienes todavía esperan
Aunque la cobertura del programa ha aumentado durante los últimos años, los registros oficiales también reflejan que existen personas pendientes de completar los procedimientos necesarios para optar al beneficio.
Al cierre de septiembre de 2026, el Ministerio de Trabajo reportaba 97 mil 616 solicitudes pendientes de visita, correspondientes a expedientes presentados en diferentes años, Sololá concentraba la mayor cantidad, con 23 mil 958 visitas pendientes, seguido de Petén, con 7 mil 518; Totonicapán, con 6 mil 884; e Izabal, con 6 mil 559.
Nuevos beneficiarios pendientes de visitas. /Foto: Mintrab.
Además, el informe registra personas en lista de espera para ser incorporadas a la nómina cuando exista disponibilidad presupuestaria, la situación evidencia que, junto con los avances de cobertura, persisten desafíos relacionados con la atención de solicitudes y la disponibilidad de recursos para nuevas incorporaciones.
Nómina de nuevos beneficiarios. /Foto: Mintrab
Para quienes permanecen a la espera, el paso del tiempo puede representar una preocupación adicional, especialmente cuando las necesidades económicas y de salud requieren atención constante.
Las historias de quienes finalmente han recibido el beneficio permiten comprender la importancia que tiene una respuesta favorable después de años de incertidumbre.
Más allá de las cifras, una oportunidad para vivir con mayor tranquilidad
El Programa de Aporte Económico del Adulto Mayor reúne dos realidades que se complementan: por un lado, las cifras que reflejan su crecimiento y cobertura nacional; por el otro, las experiencias personales de quienes encuentran en los 500 quetzales mensuales una ayuda para enfrentar las dificultades de la vejez.
Para María Beda Méndez Zamora, el aporte representa la posibilidad de comprar alimentos y medicamentos junto a su esposo, después de 15 años de espera y de afrontar la pérdida de su único hijo, quien era responsable de suplir sus necesidades.
Doña María Beda Méndez, beneficiaria. /Foto: Mintrab
Para María Georgina Hernández de Menchú, significa aliviar los gastos del hogar y recuperar una esperanza que había comenzado a desaparecer.
Mientras tanto, para Juan Ratsam, constituye un respaldo económico en una etapa de la vida en la que las oportunidades de trabajo son cada vez más limitadas.
Don Juan Ratsam, beneficiario. /Foto: Mintrab
Son tres historias diferentes que reflejan una misma necesidad: contar con recursos para afrontar los gastos esenciales cuando la edad y las circunstancias personales dificultan obtener ingresos.
Detrás de los 294 mil 858 beneficiarios registrados en septiembre existen miles de realidades particulares, marcadas por años de esfuerzo, sacrificios y necesidades.
Y aunque las estadísticas permiten conocer cuánto ha crecido el programa, son los testimonios los que muestran lo que significa recibir el aporte: la posibilidad de comprar medicamentos, llevar alimentos al hogar y afrontar con un poco más de tranquilidad los gastos cotidianos.