Retalhuleu, 27 abril (AGN). – Una cadena de eventos adversos, enjambre sísmico, inundaciones y fallas en infraestructura clave, fue el punto de partida para uno de los ejercicios más exigentes desarrollados en Retalhuleu como parte de “Puente Aéreo RAPAZ 2026”.
La simulación planteó un contexto acumulativo que obligó a las instituciones a reaccionar con rapidez, coordinación y criterio técnico en cada fase de la operación.
En el tercer día del ejercicio, el Ejército de Guatemala activó la operación “Nodriza”, centrada en rescate en estructuras colapsadas. A través de la Fuerza Aérea Guatemalteca y la Brigada Humanitaria y de Rescate, se ejecutaron maniobras de búsqueda, localización, estabilización y evacuación de víctimas, en escenarios que replicaban condiciones reales de riesgo, acceso limitado y alta presión operativa.
El ejercicio avanzó conforme a un flujo de información generado por inteligencia interinstitucional, que permitió identificar puntos críticos y priorizar intervenciones. Entre ellos, destacó el impacto del desbordamiento del río Samalá, que, dentro del escenario planteado, provocó daños estructurales severos y dejó incomunicada a la población de San Sebastián, obligando a la inserción de tropas para asegurar áreas afectadas y restablecer condiciones mínimas de atención.
El coronel Marvin Villatoro, comandante del Comando Aéreo del Sur (CASUR), explicó que la relevancia del ejercicio radica en la posibilidad de evaluar efectos en tiempo real y tomar decisiones bajo presión.
Con este ejercicio pudimos determinar de primera línea los efectos que han causado los sismos, las inundaciones, el desbordamiento de ríos y puentes colapsados. A través del apoyo de la reserva aérea fue determinante y, con los resultados de la inteligencia interinstitucional, trasladamos la información de estos efectos al mando por los conductos respectivos, afirmó.
Detalles
El oficial añadió que, dentro de la simulación, se contempló la declaratoria de estado de calamidad a nivel nacional como mecanismo para agilizar la respuesta institucional. Dadas estas circunstancias, identificamos que lo más crítico fue en el río Samalá, cuyo desborde provocó estructuras colapsadas y dejó a la población de San Sebastián incomunicada. Con los equipos preparados se insertaron las tropas para la toma de las estructuras; fue un trabajo coordinado y eficiente, puntualizó.
A lo largo del ejercicio, la conducción y control de las operaciones permitió articular decisiones desde los niveles estratégicos hasta el despliegue en campo, garantizando coherencia en la ejecución y optimización de recursos. Este componente resultó clave para medir la capacidad de reacción ante múltiples eventos simultáneos, donde el margen de error se reduce y la coordinación se vuelve determinante.
El gobernador departamental de Retalhuleu, ingeniero Fernando Mazariegos, acompañó el desarrollo de las actividades y subrayó la importancia de estos espacios de preparación.
Estos ejercicios permiten evaluar la capacidad de respuesta de las instituciones y fortalecer la coordinación entre entidades que tienen un papel clave en la atención de emergencias”, expresó. Además, indicó que “la planificación anticipada y el trabajo conjunto son fundamentales para responder de forma oportuna y efectiva ante cualquier situación que ponga en riesgo a la población.
Más allá de la simulación, el ejercicio deja una lectura clara, la preparación no es opcional. La interacción entre capacidades aéreas, operativas y de análisis permitió construir un panorama integral de respuesta, en el que cada institución cumple un rol específico dentro de un engranaje mayor, concluyó el gobernador Mazariegos.
Por: Gobernación departamental de Retalhuleu
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