Ciudad de Guatemala, 20 sept (AGN).- El ministro de Salud, Joaquín Barnoya, explicó que la desnutrición no puede analizarse únicamente desde el ámbito sanitario, debido a que también está relacionada con las condiciones económicas y sociales de las familias.
El funcionario señaló que la reducción de las lluvias representa un riesgo adicional para los hogares que dependen directamente de lo que producen, debido a que una menor cosecha puede limitar la disponibilidad de alimentos.
Salud mantiene la vigilancia
Barnoya explicó que el Ministerio de Salud tiene la responsabilidad de identificar los casos de desnutrición, brindarles atención y dar seguimiento a su recuperación.
De acuerdo con lo expuesto por el ministro, cuando los casos son detectados de manera temprana y referidos oportunamente, alrededor del 95 % de los niños atendidos logra recuperarse.
Por ello, la vigilancia nutricional permite identificar señales de alerta y actuar antes de que la condición de los menores se agrave.
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Desde el Centro de Atención Permanente CAP, el #MSPAS trabaja todos los días para reducir la malnutrición y los índices de pobreza. Aquí se brindan controles prenatales, vacunación, suplementación con micronutrientes,… pic.twitter.com/nbypoehHWg
— Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (@MinSaludGuate) November 10, 2025
Brigadas llegan a las comunidades
Como parte de la respuesta ante las condiciones climáticas, las autoridades han reforzado el trabajo territorial mediante brigadas de salud y nutrición.
La vicepresidencia informó recientemente que se cuenta con 124 brigadas multidisciplinarias, a las que se solicitó fortalecer acciones como la suplementación, desparasitación, vacunación y vigilancia del estado nutricional de niñas, niños y mujeres embarazadas.
Estas acciones buscan acercar la atención a las comunidades con mayores dificultades de acceso a los servicios de salud.
Alerta ante la falta de lluvias
El contexto actual también ha llevado a las autoridades a fortalecer la respuesta interinstitucional frente a la sequía. El Consejo Nacional para la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional informó que el país mantiene una alerta naranja por posibles afectaciones en la disponibilidad de alimentos y agua.
La evaluación de seguridad alimentaria para 2026-2027 también identificó a la sequía, las afectaciones climáticas y el agotamiento de reservas de granos básicos entre los factores que pueden aumentar la vulnerabilidad alimentaria de las familias.
Prevenir antes de que el problema avance
Ante este escenario, Salud mantiene la vigilancia del estado nutricional de la niñez y el seguimiento de los casos identificados, mientras otras instituciones trabajan en la asistencia alimentaria y las acciones para reducir el impacto de la sequía.
El objetivo es que la disminución de alimentos no se traduzca en un deterioro de la salud de las familias más vulnerables y que los casos de desnutrición puedan ser detectados y atendidos de manera oportuna.
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