Ciudad de Guatemala, 5 nov. (AGN).– Antes de convertirse en uno de los escritores guatemaltecos más reconocidos en el mundo, Miguel Ángel Asturias fue un joven estudiante que encontró en la universidad un espacio para desarrollar sus ideas y participar en los cambios sociales de su época.
Su paso por las aulas, su trabajo como docente y su interés por ampliar el acceso a la educación marcaron una faceta de su vida que complementa su legado literario.
Asturias inició sus estudios superiores en Medicina, en la actual Universidad de San Carlos de Guatemala, y después se trasladó a Ciencias Jurídicas y Sociales.
Se graduó como abogado y notario en 1923, tras presentar la tesis El problema social del indio. En ese trabajo abordó la situación de los pueblos indígenas y las desigualdades que enfrentaban en el país. Por su tesis recibió el Premio Mariano Gálvez.
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Su paso por la Universidad de San Carlos
Durante sus años universitarios, Asturias participó activamente en la organización estudiantil. En 1920 formó parte de la fundación de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) y de la Asociación de Estudiantes de Derecho. Desde estos espacios, junto con otros jóvenes, promovió la participación de los universitarios en los asuntos nacionales y en las demandas de transformación política y educativa.
Su aporte también quedó plasmado en la cultura sancarlista como coautor de la letra de La Chalana, el canto estudiantil que se convirtió en uno de los símbolos de la Universidad de San Carlos.
En 1922, su interés por la educación trascendió el ámbito universitario. Junto con otros jóvenes impulsó la creación de la Universidad Popular, una iniciativa que buscaba ofrecer formación básica y actividades culturales a personas sin acceso a la educación formal.
La Universidad Popular, una apuesta por la educación
Un grupo de 17 jóvenes suscribió el acta de organización el 20 de agosto de 1922. En el documento todavía se distingue la firma de Asturias.
La Universidad Popular comenzó sus actividades educativas el 1 de marzo de 1923, con un acto protocolario en el que Asturias fue maestro de ceremonias.
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Su labor como profesor y su compromiso social
Después de ampliar sus estudios en Europa, Asturias regresó a Guatemala. Una reseña de la Universidad de San Carlos registra que ejerció como profesor de Literatura en la Facultad de Derecho.
Su compromiso con las causas sociales también se manifestó en su producción intelectual y periodística. Desde su tesis sobre la situación de los pueblos indígenas hasta sus artículos sobre el analfabetismo, las condiciones de los trabajadores y la distribución de la tierra, Asturias abordó problemas que afectaban a distintos sectores de la población guatemalteca.
Así, a la formación universitaria y la docencia se sumó su compromiso con la educación popular. Su participación estudiantil, la creación de espacios de formación y su preocupación por las desigualdades sociales muestran cómo entendía la educación como una herramienta de transformación.
Ese legado permanece en la Universidad Popular y en la memoria de la Universidad de San Carlos, instituciones con las que mantuvo una relación fundamental antes de alcanzar el reconocimiento internacional como escritor.
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