Ciudad de Guatemala, 1 sep (AGN).- Cuando todavía no ha salido el sol y la mayoría de la ciudad permanece en silencio, en la Academia de la Policía Nacional Civil (PNC) comienza una jornada que marca el inicio de un nuevo camino para más de 2 mil 400 jóvenes que aspiran a convertirse en agentes de seguridad pública.
Hombres y mujeres que integran la 59 promoción del Curso Básico de Formación de Agente de Policía participan actualmente en la fase de inducción, una etapa de preparación que busca familiarizarlos con la disciplina y las exigencias que implica pertenecer a la institución policial.
La jornada inicia a las 4 de la mañana, con actividades de preparación física. Después vienen los honores, la revisión de uniformidad y el ingreso a las aulas, donde los aspirantes reciben formación en distintas áreas.
Así lo explicó el subdirector general de Estudios y Doctrina de la PNC, Ronal Emanuel Revolorio Linares en entrevista con la Agencia Guatemalteca de Noticias, quien señaló que actualmente los aspirantes se encuentran en la fase de inducción, con una duración de 15 días, previo al inicio de las clases formales.
Las jornadas inician a las 4 de la mañana con preparación física. Posterior, hacemos honores, pasamos revista de uniformidad, luego van a las aulas y empiezan con sus cursos.
Una formación que comienza antes del amanecer
La preparación de los futuros agentes no se limita a la condición física. Cada jornada combina diferentes componentes que buscan desarrollar las capacidades necesarias para el servicio policial.
De acuerdo con Revolorio Linares, los aspirantes reciben cursos de las áreas social humanística, ciencias jurídicas y sociales, además de materias específicamente policiales, entre ellas armamento y tiro y defensa personal.
Cada curso tiene una duración aproximada de dos horas y forma parte del programa académico diseñado para desarrollar las competencias que requiere un agente de la PNC.
La fase de inducción está próxima a concluir. Posteriormente, los aspirantes comenzarán el curso formal de formación, que tendrá una duración de 10 meses.
Durante ese período deberán combinar el aprendizaje teórico con la preparación física, las destrezas tácticas y operativas y las diferentes prácticas propias de la función policial.
Entre los más de 2 mil 400 aspirantes destaca también la participación femenina.
Según el subdirector, alrededor de 600 mujeres forman parte de esta promoción y actualmente participan en el proceso de inducción dentro de la Academia de la Policía Nacional Civil.
Los aspirantes se encuentran distribuidos en diferentes sedes de formación. Una parte desarrolla sus actividades en la Academia ubicada en la zona 6 de la ciudad de Guatemala, mientras otros grupos se encuentran en las sedes de Huehuetenango y Cuilapa, Santa Rosa.
Para quienes logren superar las distintas etapas de formación, el objetivo será incorporarse posteriormente a las filas de la institución y desempeñar funciones de seguridad y servicio a la población.
Un apoyo económico durante la preparación
Esta promoción también cuenta con un beneficio que anteriormente no estaba disponible para los estudiantes: un estipendio económico mensual de mil 200 quetzales.
A ello se suman otros beneficios durante el proceso de formación, como uniformes, útiles escolares, alimentación y atención primaria en salud.
El subdirector mencionó:
Esta promoción está beneficiada con un estipendio económico de mil 200 quetzales. Asimismo, tienen otros beneficios como el acceso a uniformidad, a útiles escolares, alimentación y otros beneficios de salud primaria.
El apoyo busca contribuir a que los jóvenes puedan concentrarse en su proceso de preparación mientras cumplen con las exigencias académicas, físicas y disciplinarias del curso.
Historias detrás del uniforme
Detrás de cada aspirante existe una motivación distinta para ingresar a la institución policial.
Para Yaneli Elizabeth, procedente de la aldea La Ceibita, San José de Acatempa departamento de Jutiapa, el interés por convertirse en policía nació desde su infancia.
Recordó que desde pequeña le llamaba la atención observar a los agentes uniformados mientras realizaban su trabajo y protegían a la población.
Eso fue lo que me motivó más, ser una persona que aporte un poco al país, el cuidar, el servir, proteger al ciudadano.
Yaneli también reconoce a su familia como una pieza fundamental para alcanzar su objetivo y espera que, al graduarse, pueda desempeñarse como una agente honesta y dedicada a su trabajo.
Para Oscar Alexander, originario de San Cristóbal, Alta Verapaz, la decisión de ingresar a la PNC también está vinculada con su familia, aunque desde una perspectiva diferente.
Ninguno de sus familiares es policía, pero precisamente esa situación despertó en él el deseo de iniciar un nuevo legado.
Me inspiró como que esa parte de que ninguno de mi familia es policía. Y no sé, como que a mí ese instinto me dijo que yo debería iniciar ese legado.
Al imaginarse ya graduado y sirviendo a la población, resume su aspiración en dos palabras: compromiso y honestidad.
Una vocación que también se hereda
Para otros aspirantes, la motivación viene directamente de personas cercanas que ya forman parte de la institución.
Es el caso de Anderson Emanuel, procedente de Cerro Redondo, Zapotitlán, Jutiapa, quien desde pequeño tuvo el deseo de integrarse a la PNC.
Entre sus principales referentes menciona a su hermano y a su tío quienes también conforman las filas de la institución policial.
Anderson asegura que al graduarse quiere llevar consigo valores que considera fundamentales para el ejercicio policial: humildad, rectitud y transparencia.
Siempre uno tiene que tener como policía es siempre ser humilde, ser recto, la transparencia que es lo principal que tiene que tener uno.
Mientras tanto, Jennifer Lisette, procedente de la aldea Yupiltepeque, en Jutiapa, encontró su motivación en su propia familia.
Su padre y sus hermanas forman parte de la PNC y, siguiendo ese ejemplo, decidió incorporarse al proceso de formación con el propósito de servir a su población.
Para Jennifer, proteger y servir significa estar dispuesto a apoyar a la ciudadanía en diferentes circunstancias.
Su meta no se limita a convertirse en agente. A largo plazo aspira a continuar creciendo dentro de la institución y llegar a desempeñarse como docente policial.
Entre los valores que considera indispensables para un agente menciona tres: disciplina, respeto y honestidad.
El reto de formar nuevos agentes
La incorporación de la 59 promoción forma parte de los esfuerzos para fortalecer las capacidades de la Policía Nacional Civil.
El subdirector de Estudios y Doctrina explicó que para esta convocatoria se habilitaron 3 mil 500 plazas. Sin embargo, el proceso de selección fue exhaustivo y de carácter eliminatorio, por lo que no se logró cubrir la totalidad de los puestos disponibles.
El subdirector Revolorio Linares cerró su intervención invitando a los jóvenes hombres y mujeres a que se sumen a las filas de la PNC, diciendo:
Decirles que la Academia de la Policía Nacional Civil tiene las puertas abiertas para recibir a todos los jóvenes que desean pertenecer a la Policía Nacional Civil y servir a nuestra patria.
Asimismo, señaló que el proceso, es totalmente gratuito.
Por ahora, los integrantes de la 59 promoción continúan con su rutina. Cada madrugada, antes de que Guatemala despierte, comienza para ellos otra jornada de entrenamiento, clases y disciplina.
Todavía no portan el uniforme como agentes en servicio ni recorren las calles como parte de la PNC. Primero deberán superar diez meses de formación y demostrar, en cada etapa, que están preparados para asumir la responsabilidad que acompaña a una de las labores más exigentes: proteger y servir a la población.
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