Ciudad de Guatemala, 8 abr (AGN). – El presidente Bernardo Arévalo afirmó este martes que el Estado de Guatemala ha comenzado a pagar la deuda histórica que se mantiene con los pueblos indígenas, luego de la marginación, racismo y exclusión del desarrollo que han padecido a lo largo de la historia.
El mandatario suscribió con los líderes indígenas del Gran Concejo de Autoridades Q’eqchi’ del Jolomná de Alta Verapaz una agenda territorial de trabajo conjunto, que impulsará proyectos de desarrollo de beneficio para las comunidades de la región.
Al referirse al pueblo q’eqchi’ del Jolomná, el presidente Arévalo dijo:
Reconocemos la deuda que a este pueblo le tiene un Estado que históricamente ha llegado tarde, ha marginado, ha excluido o no ha llegado a las comunidades.
Por ese motivo, para el Gobierno de Guatemala es muy importante este acto de firma de una agenda de trabajo conjunto, recalcó, en un mensaje ante la población de este municipio del departamento de Alta Verapaz.
Suman 13 agendas de desarrollo de pueblos originarios
Con la nueva adhesión al plan del Gobierno, suman 13 las denominadas agendas de desarrollo territorial, que se impulsan para el bienestar de las comunidades guatemaltecas.
De acuerdo con el Gobierno guatemalteco, el propósito es concretar proyectos que responden a las verdaderas necesidades de cada comunidad, construyendo un futuro digno para todos.
Ante el alcalde de Chisec y la gobernadora departamental, el mandatario firmó el convenio de trabajo con las autoridades del Gran Concejo Jolomná de los municipios de Chisec, Raxruha, Lanquín, Cobán, San Pedro Carchá, San Juan Chamelco, Cahabón y Fray Bartolomé de las Casas.
Al acto asistieron, además de familias y representantes de las comunidades, guías espirituales, abuelos y abuelas, así como líderes y lideresas de la región, que atestiguaron la firma entre el Gobierno y autoridades indígenas de Alta Verapaz.
Resaltó en su mensaje el valor de la resistencia del pueblo Qeqchi que ha preservado su idioma, su espiritualidad y sus formas de autoridad y justicia hasta el día de hoy, y también reconocemos la deuda que a este pueblo le tiene el Estado de Guatemala.
El presidente Arévalo destacó también que la firma del convenio de trabajo conjunto fue posible gracias al diálogo que mantiene el Ejecutivo con las autoridades indígenas ancestrales.
El Gobierno reconoce a sus autoridades comunitarias como un importante símbolo de la democracia en el país, puntualizó.
En políticas de atención a comunidades indígenas, el Estado llegó 500 años tarde
El mandatario ratificó la relevancia del convenio que se estableció a partir del diálogo que llevamos a cabo cada mes en el Palacio Nacional con autoridades indígenas ancestrales de diversos territorios del país para abordar temas que afectan la vida de estas comunidades.
Señaló que en el diálogo con el Organismo Ejecutivo, las autoridades del Gran Concejo Jolomná expusieron una serie de compromisos en temas como agricultura, como economía comunitaria, como salud, como educación o como infraestructura.
En este sentido, reiteró que las partes no acordaron una agenda de buenas intenciones, sino una auténtica agenda de trabajo con objetivos y acciones concretas por el desarrollo de las comunidades.
No es una agenda de objetivos inalcanzables. Es una agenda de resultados concretos que como gobierno nos estamos comprometiendo a entregarle al pueblo Qeqchi de esta región del país, subrayó el presidente Arévalo.
Recalcó que la agenda de trabajo representa un compromiso conjunto por el desarrollo y el bienestar de los ocho municipios que conforman el Gran Concejo de Autoridades Qeqchi Jolomná de Alta Verapaz.
Y añadió:
Eso significa que mi gobierno se compromete con ustedes a articular espacios de coordinación con los distintos ministerios y secretarías del Organismo Ejecutivo, tanto a nivel central como por medio del Gobierno Departamental y fundamentalmente a través de la Gobernación, para que avancemos en el cumplimiento de la agenda de trabajo.
Aboga porque los próximos 500 años sean diferentes
Dijo que el Gobierno apuesta por el trabajo conjunto y propuso a las comunidades, por los jóvenes, por los niños y las niñas, sigamos trabajando de la mano para defender la democracia y hacer posible el desarrollo de los pueblos indígenas de Guatemala.
Expuso que el Estado llegó 500 años tarde, pero en el actual gobierno tenemos toda la voluntad de trabajar juntos para comenzar a resolver las enormes brechas que han afectado a los pueblos originarios.
Tenemos 500 años detrás de racismo, que es difícil transformar en un solo periodo de gobierno, pero si sabemos trabajar juntos, de la mano, vamos a lograr sentar los cimientos para cambiar esa relación y lograr que los próximos 500 años sean totalmente distintos de los que han hemos dejado atrás.
Reiteró el compromiso de que la agenda territorial suscrita este día sea un avance por los derechos de los pueblos indígenas en territorio Qeqchi y que sea el comienzo de un futuro diferente de equidad y de dignidad para que los cuatro pueblos que habitan Guatemala.
La agenda incluye desarrollo de la agricultura de familias de comunidades indígenas, seguro agrícola en casos de eventos climáticos catastróficos relacionados con sequía o exceso de lluvia y acciones para fomentar la soberanía alimentaria mediante el rescate y uso de semillas nativas.
Asimismo, el fomento de mercados campesinos donde los productores pueden comercializar sus productos de manera autónoma, y la atención a casos en los que las tierras indígenas están en riesgo, además de acciones en materia de salud, educación y economía y turismo comunitario, entre otras.
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