Ciudad de Guatemala, 5 abr (AGN).- El Instituto Nacional de Bosques (Inab) utiliza tecnología satelital para mapear la cobertura forestal del país e identificar las llamadas “cicatrices de incendios”, áreas afectadas por el fuego que permiten comprender el impacto ambiental y orientar acciones de recuperación y prevención.
Javier Alexander Montes, técnico de sistemas de información geográfica del Inab, describe las cicatrices de incendios como el daño que el fuego provoca en la superficie terrestre.
El @inabguatemala utiliza tecnología satelital para mapear la cobertura forestal del país e identificar las llamadas “cicatrices de incendios”. pic.twitter.com/dVmpAQS8Rq
— Mariana L. Escobedo (@MarianaAGN_) March 31, 2026
Mapeo forestal con tecnología satelital
El proceso se basa en el uso de imágenes captadas por satélites como Landsat, de la NASA, y Copernicus, de la Unión Europea. Estas herramientas permiten analizar el territorio mediante la clasificación de píxeles, generando mapas temáticos que muestran la extensión de los bosques y su estado.
Los datos de cobertura forestal se actualizan aproximadamente cada cuatro años, mientras que el monitoreo de áreas afectadas puede hacerse con mayor frecuencia, incluso cada cinco días, lo que facilita un seguimiento constante de los cambios en el territorio.
A través del registro, se identifican las áreas más propensas a afectaciones por incendios, información que se acumula en un registro que permite atender de manera interinstitucional para su recuperación.
Cicatrices de incendios y su impacto ambiental
Mediante combinaciones de bandas espectrales y algoritmos especializados, el Inab identifica estas áreas en mapas digitales, generalmente representadas en tonos oscuros o rojizos. Además, muestran evidencias de la pérdida de cobertura forestal.
Estos incendios generan consecuencias significativas, como la degradación de ecosistemas y la liberación de dióxido de carbono almacenado en los bosques, lo que contribuye al cambio climático.
Solo en 2025 se estima que alrededor de 27 mil 600 hectáreas de cobertura forestal fueron afectadas por incendios en el país.
El análisis histórico de estas áreas permite identificar zonas recurrentemente impactadas, lo que facilita la planificación de estrategias de restauración y la focalización de esfuerzos para proteger los ecosistemas más vulnerables.
Con esta información, el Inab contribuye a la recuperación forestal del país en el marco de la temporada de incendios vigente.
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