Retalhuleu, 21 ene (AGN). – La comunidad de San Felipe, Retalhuleu, se volcó este día a acompañar a una familia marcada por el dolor, durante las exequias del agente de la Policía Nacional Civil (PNC), Fernando Alexander Batres Ordóñez, quien falleció mientras cumplía con su deber de proteger a la ciudadanía.
Desde tempranas horas, el municipio fue escenario de un emotivo acto de despedida. El féretro, escoltado por compañeros de la institución policial, fue recibido con muestras de respeto, silencio solemne y expresiones de solidaridad por parte de vecinos, autoridades locales y representantes de la capellanía policial, quienes elevaron oraciones en memoria del agente caído.
Batres Ordóñez dedicó más de una década de su vida al servicio público. Ingresó a la PNC el 21 de octubre de 2014 y durante 11 años, 2 meses y 29 días desempeñó su labor con disciplina y compromiso. Al momento de su fallecimiento, estaba asignado a la Comisaría 15, donde era reconocido por su responsabilidad y cercanía con la población.
Reconocimiento
Autoridades expresaron su pesar y reconocimiento. El gobernador departamental de Retalhuleu, ingeniero Fernando Mazariegos, destacó el sacrificio del agente y envió un mensaje de acompañamiento a sus seres queridos:
Hoy despedimos a un servidor público que cumplió con honor su juramento. Su entrega es un recordatorio del riesgo que enfrentan a diario nuestros agentes. Nos solidarizamos con su familia y reafirmamos nuestro compromiso de acompañar a la Policía Nacional Civil en su misión de velar por la seguridad del país.
Como parte de los actos conmemorativos, la Municipalidad de San Felipe realizó un homenaje póstumo, resaltando la vocación de servicio del agente y su aporte a la seguridad del municipio, subrayando que su memoria permanecerá viva en la historia local.
Las voces de la comunidad también se hicieron escuchar. Edith García, maestra y vecina del lugar, lamentó profundamente el hecho y pidió justicia: Es una tragedia que enluta a todo el pueblo. Nadie tiene derecho a arrebatarle la vida a otra persona. Confiamos en que las autoridades lleguen hasta las últimas consecuencias y que este dolor no quede impune.
Entre lágrimas, Hilda Ordóñez, madre del agente, agradeció el respaldo recibido en uno de los momentos más difíciles para su familia:
Pedimos a Dios que cuide a cada agente que sigue cumpliendo su labor. Agradecemos de corazón a las autoridades, a los compañeros de mi hijo y al pueblo por acompañarnos y no dejarnos solos en este momento tan duro.
La muerte del agente Fernando Alexander Batres Ordóñez deja una huella profunda en la institución policial y en la comunidad que hoy honra su memoria, recordándolo como un hombre que entregó su vida al servicio de Guatemala.
Por Gobernación departamental de Retalhuleu
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