Ciudad de Guatemala, 9 feb (AGN).- Con disciplina, esfuerzo y grandes expectativas, la selección de talla baja de Guatemala enfrenta un año decisivo en su camino hacia la Copa del Mundo de Talla Baja, en la cual buscará consolidar su crecimiento deportivo y dejar huella a nivel internacional.
Tras asegurar su clasificación, el conjunto guatemalteco mantiene vivo el entusiasmo por representar al país en una de las competencias más importantes de su categoría. No obstante, los jugadores son conscientes de que el éxito dependerá del compromiso y la constancia en cada etapa de su preparación.
Cada partido, ya sea oficial o amistoso, se asume como una oportunidad para mejorar el rendimiento colectivo. El objetivo no es únicamente participar, sino competir con firmeza, demostrar su talento y aspirar a posiciones destacadas en el torneo.
Entrenamientos y fortalecimiento mental
El entrenador Oris García indicó que, luego de confirmar su presencia en Marruecos, el cuerpo técnico trabajó junto al presidente de la Asociación de Talla Baja, Fernando García, para establecer un plan integral que incluya entrenamientos estructurados y encuentros de fogueo ante selecciones de alto nivel.
Entre los posibles rivales se contemplan equipos como Estados Unidos, México y Bolivia, con el propósito de fortalecer la experiencia competitiva. Además, García resaltó que el desempeño en la reciente Copa América en Paraguay evidenció el crecimiento del equipo, pero también dejó claro que el reto mundialista será aún más exigente.
#Guatemala | 🇬🇹⚽ Rumbo a la Copa del Mundo
Los jugadores de la Selección de Talla Baja de Guatemala, se está preparando para demostrar su talento y disciplina en canchas internacionales.
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— Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala (@McdGuate) February 3, 2026
Retos en el camino al mundial
Asimismo, uno de los principales obstáculos ha sido la dificultad para reunirse con regularidad, debido a que varios integrantes viven fuera de la capital. Esta situación ha obligado al cuerpo técnico a diseñar estrategias flexibles que permitan mantener la continuidad del trabajo.
Para este año, se programaron al menos dos sesiones presenciales mensuales, acompañadas de un seguimiento constante. Según el entrenador, los jugadores reciben rutinas para realizar en casa y orientación permanente, mientras que en los encuentros presenciales se refuerza especialmente el aspecto emocional y psicológico, considerado clave para afrontar los desafíos del alto rendimiento.
Con esta planificación, la selección de talla baja de Guatemala avanza con paso firme hacia su cita mundialista, convencida de que el esfuerzo colectivo será la base para alcanzar sus metas y representar dignamente al país en Marruecos.
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