Ciudad de Guatemala, 7 feb (AGN).- El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) destacó que la implementación de módulos de producción de hongo ostra se ha convertido en una alternativa viable para fortalecer la seguridad alimentaria de las familias rurales del país. Este sistema permite asegurar una fuente constante de alimento con alto contenido proteínico durante todo el año, independientemente de la época o las condiciones climáticas.
Además de su valor nutricional, la producción de hongo ostra representa una oportunidad para generar ingresos adicionales, ya que los excedentes pueden comercializarse fácilmente gracias a la creciente demanda de este producto en el mercado local. Por estas razones, el MAGA promueve esta práctica como parte de sus estrategias para mejorar las condiciones de vida en el área rural.
Bajo costo y aprovechamiento de recursos locales
Uno de los principales beneficios de este sistema productivo es la baja inversión inicial que requiere, así como la facilidad de cultivo. La producción de hongo ostra permite aprovechar subproductos agrícolas disponibles en las comunidades, como el olote de maíz, la paja de trigo o la cascarilla de arroz, los cuales funcionan como sustrato para el crecimiento del hongo.
Al transformar estos residuos en alimento de alta calidad, las familias optimizan sus recursos, reducen desperdicios y mejoran su dieta sin necesidad de realizar labores agrícolas complejas o de gran extensión territorial.
#Zacapa | Para incrementar la productividad y reducir los costos de operación de más de 40 agricultores de la aldea Chispan, en Estanzuela, realizamos una visita técnica para supervisar los procesos de siembra, con el objetivo de gestionar invernaderos y tecnología agrícola que… pic.twitter.com/Lyq05pGQPC
— MAGA Guatemala (@MagaGuatemala) February 6, 2026
Proceso sencillo y producción eficiente
El establecimiento de un módulo productivo requiere una infraestructura básica de aproximadamente un metro cuadrado, con paredes de plástico negro que permiten mantener condiciones adecuadas para la incubación. El proceso inicia con la desinfección del sustrato, el cual debe remojarse en cal durante 16 horas. Posteriormente, se realiza la siembra del micelio o semilla, que debe distribuirse de manera uniforme para garantizar una colonización exitosa.
El ciclo de producción es eficiente y rápido. Tras un período de colonización que dura entre 20 y 30 días, comienzan a aparecer los primeros ramilletes, los cuales pueden cosecharse en un plazo de 4 a 5 días. Durante un período aproximado de 45 días, las familias pueden hacer hasta cuatro cortes manuales, obteniendo sombreros de entre 10 y 12 centímetros, ideales tanto para el consumo familiar como para su venta.
El MAGA, a través de sus extensionistas, brinda el acompañamiento técnico necesario a las familias participantes. Este apoyo incluye capacitación en el manejo adecuado de la temperatura, la humedad y el registro de la producción, asegurando que los productores dominen cada etapa del proceso, desde la preparación del sustrato hasta la cosecha final.
Con estas acciones, el MAGA reafirma su compromiso de promover prácticas productivas sostenibles que contribuyan a mejorar la nutrición y generar oportunidades económicas en las comunidades rurales del país.
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