Ciudad de Guatemala, 14 may (AGN). – El presidente Bernardo Arévalo aseguró que la transformación del sistema penitenciario es una de las piezas fundamentales de la estrategia gubernamental para fortalecer la seguridad ciudadana, garantizar una justicia efectiva y combatir la corrupción que históricamente ha operado dentro de las cárceles del país.
El mandatario brindó estas declaraciones durante un acto oficial en el que el Gobierno entregó 20 nuevas unidades para el traslado de personas privadas de libertad. Sin embargo, más allá del anuncio logístico, el Presidente centró su mensaje en la necesidad de consolidar una reforma profunda en el sistema penitenciario nacional.
Arévalo sostuvo que Guatemala necesita avanzar hacia un modelo de seguridad basado en el Estado de derecho y en instituciones capaces de garantizar procesos judiciales transparentes, castigos proporcionales y una efectiva rehabilitación dentro de los centros carcelarios.
Así lo expuso el Presidente:
Las y los guatemaltecos merecen vivir sin miedo y con tranquilidad. Ese camino solo puede construirse desde la justicia y desde un sistema que garantice que quienes cometen delitos enfrenten consecuencias reales.
Sistema penitenciario: pieza clave en la estrategia de seguridad
El Presidente subrayó que el fortalecimiento de las cárceles no responde únicamente a una mejora administrativa, sino a una visión integral orientada a recuperar el control estatal sobre espacios que durante años estuvieron marcados por la corrupción, la impunidad y el poder de estructuras criminales.
Además, explicó que los centros de cumplimiento de condena deben dejar de ser espacios donde se reproduzca el crimen organizado para convertirse en lugares que permitan la rehabilitación y aseguren la separación efectiva entre quienes han cometido delitos y la ciudadanía.
En ese sentido, recordó que durante décadas muchas prisiones operaron al margen del control institucional:
Durante demasiado tiempo los guatemaltecos toleramos espacios donde no imperaba la ley ni la Constitución, sino la ley del más fuerte y del más criminal.
Asimismo, enfatizó que su administración busca poner fin a ese modelo, impulsando una modernización estructural del sistema.
El Gobierno de Guatemala realiza el acto conmemorativo de entrega de una flotilla de 20 camiones penitenciarios destinados a fortalecer a la Dirección General del Sistema Penitenciario. El evento se desarrolla en la Escuela de Estudios Penitenciarios.@AGN_noticias pic.twitter.com/aWEoeUNWH6
— Lincy Rodriguez (@LincyRodriguezg) May 14, 2026
Construcción de cárceles de máxima seguridad
Como parte de esta transformación, Arévalo destacó el inicio de la construcción de dos nuevas cárceles de máxima seguridad, así como la habilitación de espacios de alta seguridad dentro de prisiones existentes.
También resaltó la conversión de la cárcel conocida como El Infiernito en el centro denominado Renovación 1, proceso que forma parte de una estrategia orientada a reordenar el sistema y elevar los estándares de control.
A esto se suma una revisión integral de protocolos de seguridad y operatividad penitenciaria para evitar que los centros carcelarios continúen siendo utilizados como plataformas para ordenar extorsiones, homicidios y otras actividades delictivas.
El mandatario aseguró que estas acciones son indispensables para devolver la confianza ciudadana en las instituciones encargadas de impartir justicia.
Más personal y profesionalización penitenciaria
Otro de los anuncios relevantes fue la incorporación de dos nuevas promociones de guardias penitenciarios, con 300 elementos cada una, con el objetivo de fortalecer la capacidad operativa del sistema.
De acuerdo con el mandatario, esta ampliación permitirá avanzar en procesos de depuración interna y sentar las bases para la consolidación de una carrera penitenciaria profesional.
Además, explicó que la meta es dignificar al personal mediante una estructura que se basa en méritos, responsabilidades claras y rangos definidos:
Estamos construyendo una verdadera carrera penitenciaria que reconozca el trabajo de quienes tienen una tarea compleja y esencial para la seguridad nacional.
También destacó el Presidente que el sistema penitenciario trabaja ahora bajo una coordinación más estrecha con otras instituciones de seguridad del Estado, fortaleciendo la articulación entre autoridades policiales, judiciales y penitenciarias.
Además, destacó el acompañamiento de socios internacionales que brindan asistencia técnica, formación especializada y apoyo para mejorar el equipamiento operativo.
Según Arévalo, esta cooperación permitirá elevar los estándares de vigilancia, control y profesionalización.
El objetivo central, explicó, es impedir que las cárceles continúen sirviendo a intereses criminales o políticos, y asegurar que cumplan exclusivamente su función dentro del sistema de justicia.
Justicia efectiva para garantizar paz social
En la parte final de su discurso, el Presidente vinculó directamente la reforma penitenciaria con los recientes cambios en el sistema de justicia guatemalteco.
Afirmó que la lucha contra la delincuencia común y el crimen organizado depende de instituciones judiciales y de seguridad sólidas, modernas y funcionales:
Solo con justicia verdadera y efectiva habrá paz; solo con justicia pronta y cumplida habrá tranquilidad para las familias guatemaltecas.
El presidente Arévalo reiteró que su gobierno apuesta por una estrategia integral para combatir el caos y fortalecer la institucionalidad democrática.
Asimismo, expresó su respaldo al personal del sistema penitenciario, reconociendo el trabajo que desempeñan en condiciones complejas.
Finalmente, aseguró que la modernización del sistema penitenciario representa un paso indispensable para construir un país más seguro, donde prevalezca la ley y se garantice la protección de la ciudadanía.
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