San José, 8 may (EFE).- La nueva presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, anunció este viernes durante su discurso de investidura que impulsará una reforma profunda del Estado para construir una nueva Costa Rica y que aplicará mano dura contra el crimen organizado.
La reforma que necesitamos es profunda y la vamos a impulsar sin miedo, sin vacilaciones, con resolución, manifestó Fernández, una politóloga de derecha que gobernará una de las democracias más sólidas de América Latina en el periodo 2026-2030.
La nueva presidenta costarricense afirmó ser la heredera de una nueva forma de hacer política en el país que empezó hace cuatro años con el presidente saliente y su mentor Rodrigo Chaves, enfocada en resultados y que tiene como objetivo construir una tercera república en la que los demás poderes del Estado rindan cuentas a la población.
Estamos a las puertas de construir una tercera república, una nueva Costa Rica que no le tiene miedo al cambio; una tercera república que moderniza sus instituciones sin obstruir lo que funciona, que fortalece la democracia haciéndola más ágil, transparente y efectiva, declaró.
En Costa Rica se conoce como segunda república al país que surgió después de la guerra civil de 1948 y de la redacción de la Constitución Política de 1949, que es la vigente en la actualidad.
Promete combatir el narcotráfico y construir megacárcel
La presidenta afirmó que Costa Rica no puede aceptar que el narcotráfico encuentre grietas en el sistema y aseveró que su Gobierno inaugurará una megacárcel para 5 mil presos inspirada en el modelo salvadoreño de Nayib Bukele, y que además establecerá un centro de control y comando (C5) de seguridad para combatir el crimen organizado.
A las madres que han perdido a sus hijos les digo que su dolor no me es ajeno. Aplicaré una respuesta de mano dura que es lo que ustedes esperan y merecen de mí como su presidente. No me temblará el pulso para enfrentar al crimen organizado, expresó Fernández.
La mandataria advirtió que esos esfuerzos no servirán de nada si los jueces siguen soltando a los delincuentes peligrosos y si las leyes también los protegen con la cultura del ‘pobrecito’.
Fernández afirmó que respetará los derechos humanos y la división de poderes del país, y que la lucha contra el crimen organizado corresponde a un trabajo conjunto.
Impulsará reforma laboral
La presidente, ferviente católica quien se describe como liberal en lo económico y conservadora en lo social, dijo que su primera decisión como gobernante es encomendar este nuevo Gobierno a Dios.
Le pido a Dios con humildad, sabiduría para decidir, firmeza para actuar y un corazón justo para servir. Anhelo con fervor que su voluntad me guíe a cada paso, porque hoy no asumo un cargo, asumo un deber, un pacto conmigo misma, un compromiso claro e inclaudicable con Dios y Costa Rica, manifestó.
La mandataria prometió impulsar proyectos de ley para avalar las jornadas laborales de cuatro días de 12 horas a la semana; la construcción de una Ciudad Gobierno para aglutinar edificios gubernamentales, proyectos de carreteras estratégicas, un tren eléctrico de pasajeros y una marina en el Caribe.
En la ceremonia de investidura estuvieron presentes representantes de 71 delegaciones internacionales y contó con actos culturales y oraciones de líderes evangélicos y católicos del país.
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