Ciudad de Guatemala, 29 ago (AGN).- Con el objetivo de convertir los puertos de Guatemala en motores de desarrollo económico, el Gobierno, Estados Unidos y el sector privado se unieron en una alianza estratégica para transformar la infraestructura portuaria del país, informó el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV).
El viceministro de Transportes, Fernando Suriano, destacó que la modernización portuaria del país no solo es una prioridad, sino una oportunidad histórica para cambiar el rumbo logístico, comercial y económico del país.
Esta oportunidad se enmarca en el “República Summit Infraestructura 2025: Puertos para el desarrollo”. Durante el evento se oficializó una inédita alianza tripartita entre el Gobierno de Guatemala, el sector privado y Estados Unidos.
Modernización de legislación portuaria
Esta se orienta a fortalecer las capacidades de los puertos nacionales con base en tres pilares: transparencia, inversión y confianza mutua. El acuerdo apunta a modernizar los puertos para dinamizar el comercio exterior, atraer inversión y generar empleo sostenible.
Debemos pensar a futuro y contar con un marco jurídico que nos permita trascender de aquí a 50 años, afirmó Suriano, quien instó a modernizar y acelerar una legislación que le permita al país adoptar modelos portuarios más competitivos.
En la actualidad, Guatemala cuenta con tres puertos: la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ) en el Pacífico, y los puertos Santo Tomás de Castilla y Puerto Barrios en el Atlántico. También está el puerto de Champerico, aunque por ahora se encuentra fuera de operaciones.
Entre los proyectos más ambiciosos que presentó la EPQ destaca la ampliación de muelles, de uno existente a cuatro adicionales, en San José.
También se estudia la construcción de un puerto en mar abierto en la misma zona, en coordinación entre el Ministerio de Defensa de Guatemala y autoridades de Estados Unidos.
Asimismo, se está trabajando para que en el corto plazo se tenga en la ampliación de contratos bajo el modelo de gestión directa con el sector privado.
Este modelo es un mecanismo poco conocido pero vigente en la ley, el cual permitiría nuevas inversiones en 12 a 18 meses.
Según Suriano, estas acciones no resolverán todos los problemas estructurales, pero sí aliviarán la saturación operativa actual.
El desafío es claro, Guatemala no puede perder esta ventana única para catapultarse hacia un modelo logístico del siglo XXI.
Empresarios, autoridades y aliados internacionales coinciden en que es el momento de invertir, construir y navegar juntos hacia un desarrollo portuario sostenible.
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