Ciudad de Guatemala, 16 ene (AGN).– El presidente Bernardo Arévalo presentó a la población los resultados de su segundo año de gobierno, en un acto denominado Informe Abierto al Pueblo de Guatemala, en la Concha Acústica de la zona 1 capitalina, donde reafirmó su compromiso con la transformación del país y con una gestión basada en la rendición de cuentas, la ética y la cercanía con la ciudadanía. En su discurso, el mandatario destacó que los cambios que impulsa su administración responden al mandato popular expresado en las urnas y a la necesidad de construir una Guatemala más justa, próspera y digna.
Arévalo recordó que días antes presentó su informe ante el Congreso de la República, enfatizando que informar al pueblo sobre el trabajo realizado no depende de intereses personales ni políticos.
La responsabilidad de rendir cuentas es algo que no debe depender del gusto, del ánimo o de los intereses de quien ejerce la Presidencia. Hoy estoy aquí para rendir cuentas ante ustedes, para contarles lo que hicimos durante el año 2025 y para poner en común las metas y los desafíos que guiarán nuestro trabajo durante el presente año.
El jefe de Estado resaltó que la ciudadanía es la principal fuerza que impulsa la transformación nacional.
Fue gracias a la acción decidida de los cuatro pueblos con el liderazgo de las autoridades ancestrales de nuestro país que se abrió el camino.
Un gobierno abierto y al servicio del pueblo
Durante su intervención, Arévalo destacó la reapertura del Palacio Nacional desde los inicios de su gestión como símbolo de un gobierno cercano a la gente y no a intereses particulares.
En este tiempo, hemos abierto las puertas del Palacio Nacional para recuperarlo como el símbolo de un Gobierno al servicio del pueblo, al servicio de la gente.
Asimismo, compartió un momento personal al recordar que volvió a ocupar la oficina que utilizó su padre, el presidente Juan José Arévalo, décadas atrás, lo que, afirmó, refuerza el sentido público de la Presidencia.
No entré solo, porque abrir el Palacio al pueblo ha permitido que la institución de la Presidencia recupere su sentido público: el sentido de servirles, a ustedes, a todos y no solo a unos pocos.
Gobernar con responsabilidad y ética
A la mitad de su mandato, el Presidente aseguró que ha aprendido a asumir la responsabilidad de gobernar con humildad y respeto. Explicó que su trabajo se guía por dos principios:
Primero, escuchar siempre escuchar al pueblo de Guatemala, y segundo, responder, responderle con soluciones que le permitan vivir mejor.
Arévalo indicó que el país enfrenta grandes desafíos sociales y económicos, pero afirmó que eso no ha debilitado la determinación de avanzar.
Son tantos los pendientes, los dolores, las penas, las angustias, los miedos y la incertidumbre que como país arrastramos tras muchas décadas de abandono. Pero nada de eso nos ha quitado el sentido de la dignidad.
Sobre las decisiones que implica dirigir el país, señaló:
La más alta responsabilidad que tengo para servirle al pueblo de Guatemala es la de decidir con ética y con firmeza.
También subrayó que no cederá ante presiones que busquen imponer soluciones extremas o acuerdos con estructuras tradicionales de poder.
Yo no voy a caer en esas tentaciones. Yo voy a honrar mi compromiso con ustedes y voy a cumplir el mandato que me dieron en las urnas: el mandato de hacer las cosas de manera diferente.
Cambios concretos en las comunidades
El mandatario afirmó que su gobierno no busca soluciones superficiales, sino transformaciones sostenibles. Afirmó que su administración no llegó al Ejecutivo para hacer chapuces, y que no buscará soluciones rápidas pero superficiales, por lo que agradeció a su gabinete de gobierno por acompañarlo en su visión de buscar las condiciones sostenibles que nos permitan a todas y a todos crecer y vivir mejor.
En ese contexto, destacó la iniciativa Mano a Mano, mediante la cual el Estado ha llegado directamente a miles de hogares vulnerables para la transformación de condiciones.
Hemos impulsado fuertemente una iniciativa que me ha permitido entrar, como decimos coloquialmente, hasta la cocina de muchas familias para compartir tortillas recién hechas, para conversar sobre lo que necesitan y anhelan, y para generar cambios reales en la vida diaria de muchas comunidades.
Detalló que el programa ha impactado a 233 mil familias, las cuales han recuperado la esperanza de una vida digna.
Como resultado, resaltó mejoras concretas en condiciones habitacionales donde 50 mil familias que vivían en pisos de tierra hoy viven mejor gracias a que tienen pisos de concreto, estufas ahorradoras, filtros de agua y huertos familiares.
El jefe del Ejecutivo aseguró que estas acciones representan el núcleo de la transformación que su gobierno impulsa, estas iniciativas, de gran magnitud, ya que son el corazón del cambio duradero que se está construyendo en Guatemala.
Y ese es el cambio, que ya empezó.
Lea también:
Guatemala impulsa con EE. UU. proyecto ferroviario que conectará a puerto Quetzal
lr/dc/dm













