Ciudad de Guatemala, 6 feb (AGN).- A 50 años del catastrófico terremoto de 1976, el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) transformó el histórico búnker que resguardaba los sismógrafos del siglo XX en un museo con el mismo nombre.
Este espacio alberga la memoria histórica del país relacionada con el terremoto del 76 que dejó un saldo de miles de vidas, y un país roto.
El Búnker estará abierto al público a partir del próximo 16 de febrero y el ingreso será posible con la coordinación a través de los canales oficiales del Insivumeh.
INSIVUMEH abre por primera vez el museo “El Búnker” una estructura física histórica que alojó los primeros sismógrafos mecánicos instalados en el país y los primeros cilindros de registro de los primeros sensores telemétricos de la Red Sismológica Nacional (RSN). pic.twitter.com/jm0gw0VW4x
— INSIVUMEH (@insivumehgt) February 6, 2026
El Búnker
El museo El Búnker ofrece registros de los primeros sismógrafos mecánicos en Guatemala, así como los cilindros de registro de los primeros sensores telemétricos de la Red Sismológica Nacional (RSN), lo que sería el inicio de la tecnología sísmica en Guatemala.
Además, el museo cuenta con una exposición fotográfica de retratos reales de los efectos del movimiento telúrico en Guatemala y cómo poco a poco este se fue reconstruyendo con el esfuerzo y la solidaridad de todos los guatemaltecos.
La apertura de este museo tiene como objetivo invitar a la reflexión sobre la importancia de la preparación, el conocimiento de riesgos y el fortalecimiento de la capacidad de respuesta del Estado y la población.
Las imágenes aluden a la memoria histórica y a la resiliencia de un país que, aunque destruido, pudo salir adelante.
Un siniestro que despertó a todos
Asimismo, para el Insivumeh, la apertura de este museo es significativa debido a que el terremoto del 76 fue el parteaguas para el fortalecimiento de las capacidades técnicas y científicas en las que está cimentada la institución.
El terremoto de 1976 despertó a todos, activando las alertas de la necesidad de estar preparados ante siniestros naturales como sismos, explosiones volcánicas o inundaciones para garantizar un futuro más seguro para todos.
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