Ciudad de Guatemala, 12 ene (AGN).- Luego de imponerse al Real Madrid en la final de la Supercopa de España 2026, el Barcelona de Hansi Flick volvió a golpear con fuerza en el banquillo blanco.
La derrota no solo significó un nuevo título para los culés, sino que también provocó el segundo despido consecutivo de un entrenador merengue, esta vez el de Xabi Alonso, quien no logró sobrevivir a otro clásico decisivo.
El Barcelona de Flick cobra dos víctimas en el banquillo del Real Madrid
El técnico alemán se mantiene invicto ante el Real Madrid y ha convertido los duelos ante la Casa Blanca en un punto de quiebre para sus rivales. Flick no solo ha dominado en el marcador, sino que ha sabido golpear en los momentos clave, aquellos que terminan por acelerar decisiones drásticas en la dirigencia madridista.
Desde su llegada al banquillo blaugrana en mayo de 2024, Flick ha derrotado al Real Madrid en tres finales durante las últimas dos temporadas, todas con consecuencias directas en el futuro del club blanco.
La pasada campaña, tras una serie de exhibiciones en clásicos repartidos en distintas competencias, Carlo Ancelotti terminó dejando el cargo, evidenciando un desgaste irreversible en el vestuario merengue.
Sin margen para la paciencia, el Barcelona volvió a ser verdugo. La final de la Supercopa de España 2026 fue el golpe definitivo para Xabi Alonso, cuyo proyecto nunca logró consolidarse frente al dominio culé. El resultado fue la sentencia final de una etapa marcada por la irregularidad y la presión constantes.
Este nuevo triunfo no solo confirmó al Barcelona como bicampeón de la Supercopa de España, además de sumar éxitos en Liga y Copa del Rey, sino que dejó una clara advertencia en el futbol español: cuando el Barça de Flick pisa el acelerador, no solo gana títulos, también marca el destino de los entrenadores que se cruzan en su camino.
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