Ciudad de Guatemala, 18 feb (AGN).- Con la suscripción del Plan de Trabajo por la Seguridad y la Democracia y un llamado enfático a pasar del discurso a las acciones concretas, concluyó el Foro Latinoamericano de Seguridad Democrática y Gobernanza Territorial, un espacio regional orientado a fortalecer la cooperación frente al crimen organizado desde un enfoque democrático y de gobernanza territorial.
El cierre del foro se llevó a cabo en el marco del lanzamiento del Grupo Latinoamericano y del Caribe de Seguridad y Democracia (Glased), iniciativa que busca articular esfuerzos entre países de América Latina y el Caribe para enfrentar desafíos comunes en materia de seguridad, justicia y democracia.
El acto de clausura fue presidido por el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda; el expresidente de Costa Rica y actual presidente de Glased, Carlos Alvarado Quesada; el expresidente de Perú, Francisco Sagasti, y el secretario de Glased, Mark Shaw.
Durante sus intervenciones, coincidieron en la necesidad de construir una agenda regional conjunta basada en evidencia, cooperación efectiva y fortalecimiento de la gobernanza territorial.
La segunda jornada del foro, moderada por Hernán Charosky, incluyó tres mesas temáticas y una plenaria final en la que se presentó y suscribió el Plan de Trabajo de Glased por la Seguridad y la Democracia.
Este documento integra los principales acuerdos alcanzados por grupos multidisciplinarios y establece criterios comunes, rutas de acción, intercambio de experiencias y aportes técnicos para fortalecer la gobernanza territorial en la región.
Con el objetivo de fomentar nuevas herramientas para el combate al crimen y generar beneficios directos a la población mediante proyectos regionales contra el estructuras delincuenciales, se realiza el acto de clausura del Foro Latinoamericano de Seguridad Democrática. pic.twitter.com/OkZBmNtyq3
— MinGob (@mingobguate) February 17, 2026
Tres ejes para enfrentar el crimen organizado
El primer eje abordó la gobernanza territorial y las estrategias contra la extorsión, destacando la necesidad de articular esfuerzos entre gobiernos locales, fuerzas de seguridad y sociedad civil, con énfasis en la prevención y la recuperación de territorios afectados por economías criminales.
El segundo se centró en la política criminal, la justicia penal y los servicios penitenciarios frente al crimen organizado, analizando reformas necesarias para mejorar la eficacia de los sistemas judiciales y penitenciarios, garantizando el respeto a los derechos humanos.
El tercer eje se orientó a la cooperación regional e internacional, planteando el fortalecimiento de capacidades institucionales, el acceso a financiamiento y la articulación con actores internacionales para robustecer las políticas públicas de seguridad.
Llamado a la acción democrática
En el cierre académico, el ministro Villeda afirmó que el combate a las estructuras criminales debe enfocarse en el despojo de sus recursos obtenidos por medio de actividades ilícitas, subrayando que la seguridad debe brindarse sin renunciar a los principios democráticos.
El foro concluyó con el consenso que la región enfrenta desafíos compartidos que requieren respuestas coordinadas, sostenibles y basadas en evidencia.
Como principal resultado, dejó una hoja de ruta para fortalecer la gobernanza territorial, modernizar los sistemas de justicia y potenciar la cooperación internacional, con el compromiso de impulsar una seguridad democrática que genere resultados medibles y preserve plenamente las libertades fundamentales.
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