Ciudad de Guatemala, 30 ene (AGN).- Carlos Alcaraz firmó una de esas victorias que no solo se ganan con la raqueta, sino con el corazón. El español derrotó al alemán Alexander Zverev en una batalla brutal de cinco horas y 27 minutos, convirtiendo la semifinal en la más larga en la historia del Abierto de Australia y asegurando su pase a la gran final en Melbourne.
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— #AusOpen (@AustralianOpen) January 30, 2026
Carlos Alcaraz clasifica a su primera final de Australian Open
El marcador lo dice todo: 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4), 7-5. Fue un duelo cambiante, dramático y cargado de tensión, donde el físico y la mente jugaron un papel tan importante como los golpes desde el fondo de la cancha. Alcaraz empezó firme, agresivo, dominando los intercambios largos y marcando el ritmo con su potencia. Pero el partido se convirtió en una prueba de supervivencia.
En el tercer set, el murciano sufrió un bajón físico evidente. Vomitó en la pista y padeció calambres que limitaron sus movimientos, mientras Zverev crecía desde lo físico y aprovechaba cada resquicio. El alemán, número 3 del mundo, forzó el quinto set y parecía tener la inercia a su favor. Sin embargo, cuando el cuerpo dudaba, apareció la cabeza.
Alcaraz mostró madurez, temple y una capacidad competitiva impresionante para resistir, sostener su servicio en momentos críticos y golpear cuando más dolía. En el set definitivo, con el desgaste al límite, rompió el saque de Zverev y cerró una victoria que ya forma parte de la historia del torneo.
Este partido superó la duración de la legendaria semifinal entre Nadal y Verdasco en 2009 y se colocó como el tercer encuentro más largo en la historia del Abierto de Australia y la semifinal más larga. Ahora, el español disputará por primera vez la final en Melbourne, donde buscará seguir ampliando su legado en los Grand Slams.
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