Ciudad de Guatemala, 26 ene (AGN).– Los ataques armados perpetrados de manera simultánea por integrantes del Barrio 18 contra agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) el pasado 18 de enero en distintos puntos del país dejaron un saldo de 10 policías fallecidos y varios heridos. En seguimiento, tanto el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) como la entidad policial informaron sobre el avance del cuadro clínico de los elementos heridos.
El IGSS informó que brindó atención médica integral a seis de los agentes de la PNC que resultaron heridos durante los ataques. Según el reporte, los protocolos de emergencia fueron activados de inmediato, disponiendo del personal médico, equipo y recursos necesarios para garantizar una atención oportuna.
Pese a los esfuerzos del personal de salud, el IGSS confirmó el fallecimiento de dos policías que habían sido ingresados en estado crítico. Luego de las atenciones correspondientes, otros tres policías recibieron el alta médica tras presentar una evolución clínica favorable.
Actualmente, un agente permanece hospitalizado en la unidad de cuidados intensivos. Su estado de salud es estable, aunque continúa con pronóstico reservado y bajo estricta vigilancia médica especializada.
Por su parte, el centro asistencial de la Subdirección General de Salud Policial, conocido como el hospitalito de la PNC, también reportó la atención a cinco agentes. Jorge Aguilar Chinchilla, jefe de Comunicación Social de la PNC, informó que un agente continúa en cuidados intensivos con estado de salud delicado, mientras que cuatro ya recibieron el alta tras presentar mejorías significativas.
En total, siete agentes recibieron el alta médica para que vuelvan a sus hogares y dos continúan bajo el cuidado de los médicos.
Los operativos estratégicos en defensa de la población reportan la captura de 17 terroristas, rescate de rehenes y control en cárceles. pic.twitter.com/7LoU8WgX4o
— PNC de Guatemala (@PNCdeGuatemala) January 19, 2026
Sobre los ataques
Las autoridades sostienen que las agresiones tienen relación de represalia por los operativos en centros carcelarios. De acuerdo con información oficial, los hechos se registraron luego de que las autoridades lograran retomar el control de Renovación I, Fraijanes II y el Preventivo para Hombres de la zona 18, en los que se originaron motines simultáneos liderados por dicha estructura criminal. Además, las acciones violentas se habrían desencadenado tras la negativa de conceder privilegios exigidos por el cabecilla del Barrio 18, Aldo Dupie Ochoa, alias El Lobo.
Las autoridades confirmaron que, como resultado de estos atentados, 10 agentes de la PNC perdieron la vida. Algunos fallecieron en los puntos donde se registraron los ataques, mientras que otros murieron posteriormente en centros hospitalarios debido a la gravedad de sus heridas.
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