Ciudad de Guatemala, 1 ene (AGN).- Con el sonido de los cohetes iluminando el cielo y los abrazos que sellan nuevos comienzos, Guatemala despide el año viejo y da la bienvenida al Año Nuevo como una celebración cargada de simbolismo, fe y tradiciones heredadas de generación en generación.
Cada 31 de diciembre, las familias se reúnen para cerrar ciclos y abrir el corazón a la esperanza de lo que está por venir.
La celebración del Año Nuevo en Guatemala se vive con intensidad. A la medianoche, los hogares se llenan de brindis, oraciones y deseos. Muchas personas queman muñecos que representan al año viejo, una práctica que simboliza dejar atrás las penas, errores y experiencias difíciles.
Otras costumbres incluyen barrer la casa para sacar lo malo, usar ropa interior de colores, amarillo para la abundancia, rojo para el amor o comer uvas mientras se piden deseos.
Enero inicia con un ritmo distinto. Los primeros días del año suelen estar marcados por visitas familiares, paseos, descanso y reflexión.
Para muchos guatemaltecos, este tiempo también es propicio para asistir a la iglesia, agradecer por la vida y encomendar los proyectos personales y familiares. Es una etapa en la que la fe y la esperanza toman protagonismo.
🎄✨ Felices fiestas ✨🎶
La Orquesta Sinfónica Nacional de Guatemala les desea una Navidad llena de paz, alegría y buena música.
Gracias por acompañarnos y ser parte de cada concierto a lo largo del año.¡Que estas fiestas estén llenas de armonía y esperanza! 🎻🎁 pic.twitter.com/MfjiSIt8Z4
— Orquesta Sinfónica Nacional de Guatemala (@OSNGuate) December 22, 2025
Las cabañuelas: señales para el 2026
Entre las tradiciones más antiguas destaca la observación de las cabañuelas, una práctica popular que consiste en analizar el clima de los primeros días de enero para predecir cómo será el clima durante el resto del año.
Agricultores y personas del área rural observan con atención el comportamiento del sol, la lluvia y el viento, pues estas señales servirían como referencia para el ciclo agrícola de 2026.
El Año Nuevo se celebra como un símbolo universal de renovación. En Guatemala, esta fecha va más allá del calendario: representa la oportunidad de comenzar de nuevo, fortalecer los lazos familiares y mantener vivas las costumbres que forman parte de la identidad cultural del país.
Entre comidas típicas, música, juegos pirotécnicos y rituales cargados de significado, el Año Nuevo se convierte en un puente entre el pasado y el futuro. Las tradiciones no solo celebran el cambio de año, sino que refuerzan el sentido de comunidad y la esperanza colectiva de un mejor mañana.
Lea también:
La OEA insta a Honduras a concluir el recuento “lo antes posible”
lr/rm













