Ciudad de Guatemala, 30 ene (AGN).– El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) resaltó la importancia de la agricultura familiar como un pilar fundamental para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional en el país. Este modelo de organización productiva integra actividades agrícolas, pecuarias, forestales y acuícolas bajo la administración directa del núcleo familiar, consolidándose como una estrategia clave para el desarrollo rural integral.
La agricultura familiar no solo permite el aprovechamiento sostenible de los recursos disponibles en el territorio, sino que también promueve la participación conjunta de hombres y mujeres en la toma de decisiones productivas. Este trabajo colaborativo fortalece las economías locales y contribuye de manera directa a la disponibilidad de alimentos en las comunidades rurales.
Un sustento para miles de familias rurales
De acuerdo con el MAGA, estas actividades representan la principal fuente de ingresos para miles de familias que dependen directamente de la tierra. Por ello, la institución brinda acompañamiento técnico a través de sus extensionistas, quienes apoyan los procesos productivos y fortalecen las capacidades de los productores en distintas regiones del país.
Este respaldo institucional busca mejorar los sistemas de producción, incrementar el rendimiento de los cultivos y fomentar prácticas sostenibles que aseguren su permanencia a largo plazo. Asimismo, el acompañamiento técnico permite a las familias adaptarse a los retos del cambio climático y a las nuevas dinámicas del mercado.
Uno de los principales aportes de la agricultura familiar es la diversificación de cultivos, combinada con la preservación de alimentos tradicionales. Este enfoque no solo protege la biodiversidad agrícola, sino que también garantiza una dieta equilibrada y nutritiva para la población, reduciendo la dependencia de alimentos importados o altamente procesados.
Además, la integración de estas familias en redes territoriales impulsa el consumo en mercados locales, lo que genera empleo tanto en el sector agrícola como en actividades no agrícolas vinculadas a la comercialización y transformación de productos.
#Suchitepéquez | Mujeres de la comunidad Luisiana, en Patulul, recibieron asistencia técnica para impulsar un huerto comunitario para producir hortalizas destinadas al autoconsumo y al consumo local. pic.twitter.com/uety3eADMy
— MAGA Guatemala (@MagaGuatemala) January 29, 2026
Dos vertientes productivas con un mismo objetivo
Dentro de este modelo se identifican dos vertientes principales. Por un lado, la agricultura familiar campesina, que combina el autoconsumo y la venta de excedentes como parte de un modo de vida cultural. Mientras, la pequeña agricultura empresarial está orientada a la competitividad y a una mayor inserción en los mercados.
El apoyo del MAGA a ambos sistemas productivos permite que los ingresos generados permanezcan en las comunidades, fortaleciendo la economía local. Al impulsar la agricultura familiar, no solo se garantiza el sustento de quienes trabajan la tierra, sino también la resiliencia de los sistemas alimentarios frente a los desafíos globales del desarrollo rural.
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