Ciudad de Guatemala, 30 ago (EFE).- El líder indígena guatemalteco Esteban Toc Tzay fue arrestado el viernes, luego de ser sindicado por presunto terrorismo, en un caso por el cual ya se encuentran presos dos de sus compañeros, aunque el proceso judicial en su contra se encuentra bajo reserva.
La detención de Toc Tzay, criticada por el presidente Bernardo Arévalo, tuvo lugar en el departamento de Quetzaltenango.
Toc Tzay participó en 2023 en las manifestaciones contra el Ministerio Público por los presuntos intentos de la entidad para afectar los resultados electorales de ese año.
El líder indígena indicó a periodistas que lo arrestaron cuando salía de un tratamiento médico y responsabilizó a la Fiscalía por lo que pueda sucederle.
El activista está acusado, según diversas fuentes, por el delito de terrorismo y otros cuatro cargos por los cuales también se encuentran bajo arresto sus compañeros Luis Pacheco, actual viceministro de Energía y Minas, y Héctor Chaclán, pese a que estos casos se encuentran bajo reserva judicial por orden del juez a cargo.
Pacheco, Chaclán y Toc Tzay forman parte de la organización indígena 48 Cantones de Totonicapán.
Voces contra detenciones
Por su parte, el presidente Arévalo dijo que la captura de Toc Tzay es una agresión más por parte del Ministerio Público, que se encuentra capturado en el país.
De acuerdo con el mandatario, Toc Tzay y los otros dos líderes detenidos lo único que han hecho es defender la ley, la legalidad y las elecciones.
La Unión Europea en Guatemala señaló -en su cuenta de X- que la detención del líder indígena Esteban Toc evidencia la instrumentalización de la justicia para perseguir a quienes defienden la #Democracia y ejercen el derecho a la reunión pacífica. Llamamos a que se respete el debido proceso y se garantice su integridad.
Asimismo, la directora de las Américas de Human Rights Watch, Juanita Goebertus, denunció en la misma red social que la detención del líder indígena Esteban Toc refleja el ensañamiento del Ministerio Público, que abusa del derecho penal para perseguir a quienes luchan por la justicia. La elección del nuevo fiscal general es una oportunidad única para frenar esta persecución.
Pacheco y Chaclán están acusados por el Ministerio Público por terrorismo y la jueza Carol Patricia Flores los imputó por dicho cargo y también por obstaculización a la acción penal, aunque la Fiscalía buscaba ligarlos al proceso judicial también por otros tres delitos, que incluían sedición.
Analistas consideran que los dos indígenas capturados en primera instancia son presos políticos por la persecución en su contra por parte del Ministerio Público, al igual que el periodista José Rubén Zamora Marroquín y el exfiscal anticorrupción Stuardo Campo.
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