Ciudad de Guatemala, 14 ene (AGN).– Durante una entrevista con la Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN), Walter López, representante de la asociación civil Diálogos y coordinador del Observatorio sobre Violencia, analizó los factores sociales y de entorno que influyen en la ocurrencia de homicidios en el país. Según explicó, en el amplio panorama de los homicidios en el país existen diversas causas, y detrás de ellas convergen tres elementos clave: el factor individual, el situacional y el estructural.
El factor individual: la violencia como aprendizaje social
López señaló que el primer elemento está relacionado con la historia personal de quienes cometen homicidios. Desde la sociología, explicó, existe una teoría que plantea que la violencia puede aprenderse socialmente, a partir de procesos de socialización y experiencias previas.
El factor individual tiene que ver con la personalidad que se construye mediante el aprendizaje y la forma en que cada persona maneja conflictos, amenazas o situaciones de riesgo.
En ese sentido, destacó que ciertos individuos desarrollan respuestas violentas ante escenarios de tensión, no necesariamente por pertenecer a una clase social específica, sino por la manera en que han aprendido a reaccionar frente a los problemas.
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El factor situacional: cuando el entorno detona la violencia
El segundo elemento, según López, corresponde a situaciones concretas que activan esas predisposiciones individuales. Como ejemplo, mencionó discusiones de tránsito que terminaron en homicidios en el país debido a la combinación de impulsos no regulados y la disponibilidad de armas de fuego.
Si no existiera el fácil acceso a armas, muchos de estos conflictos quedarían en agresiones físicas o discusiones, pero no en homicidios.
También recordó otros hechos ocurridos en espacios públicos que, a su criterio, evidencian cómo una situación específica, sumada a otros factores, puede desencadenar una tragedia, aun cuando las personas involucradas no hayan salido con la intención de matar.
El factor estructural: impunidad y exclusión social
El tercer componente identificado por el Observatorio sobre Violencia se relaciona con las estructuras sociales. Entre ellas, destacó la impunidad, la falta de investigación, la escasa denuncia de los delitos y las condiciones de pobreza y exclusión.
López explicó que la falta de oportunidades legítimas para acceder a recursos y cubrir necesidades básicas puede llevar a algunas personas a involucrarse en estructuras criminales.
Cuando las oportunidades existen, pero no son suficientes o retributivas, se abre la puerta a dinámicas ilícitas.
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